jueves, julio 12, 2007

105


Las manecillas no paran de girar. Y aunque fácilmente las “detendría” sacando la pila al reloj, el tiempo seguiría acabándoseme.

Me entrego al sueño e imagino claroscuros, largos pasillos deshabitados, escaleras con treinta y cuatro escalones y profundos túneles sofocantes.

Quisiera abandonar la ficticia seguridad de esta habitación y caminar con la certeza de que en dos horas las luces de mercurio estarán apagadas. No sería necesario regresar jamás. De mi existencia entonces solo quedaría un vago olor cítrico que se desvanecería nada más abrir la ventana.

Pero… no. Esta noche tampoco consigo reunir el valor. Lo único que logro es escribir estas 105 palabras.


4 comentarios:

aniluckycharms! dijo...

Me sentía un poco desesperada ya que desde el domingo no veía ninguna post suyo, supongo que ha de haber sido error de computadora, mi computadora... y ahora, que vuelvo a leerlo, y veo que si había posteado varias veces, me vuelve a gustar mas su blog, y si, como dice una musa; ser tan encantador provoca que tenga un séquito de admiradoras.

Saludos!

mlkvn dijo...

Bah, el tiempo nunca deberia haber sido tan sobrevalorado... Nunca debio ser!

Ah! Y no te vueles con tu sequito de admiradoras... (miaauu... con quienes saltan al vuelo...)

JajaJAj, besos malakos desde "le desertie..."!

Viriz dijo...

el tiempo....no hay como deterlo, pero si hay como no dejar que se nos vaya de las manos.

El tiempo no se nos acaba, nosotros dejamos que se nos acabe..y si mejor volvemos a soñar muy a pesar de nuestras monotonias? y si le tomamos por los cabellos al tic-tac de los relojes haciendo de cada minuto un minuto nuestro y no uno perdido?

la decicion como siempre es nuestra amigo, solo nuestra.

Un beso.,

Horus dijo...

Por cierto... creo que este texto encendió algunas "alarmas". No, no me pienso suicidar. Al menos ya no. Al menos... no por ahora.